Centro de Psicología Clínica de Huesca ®


Mediación Familiar: La mejor alternativa ante el Divorcio

Objetivo de la intervención psicológica:
   Los conflictos emocionales que la pareja presenta a la hora de separarse suelen agravarse al escoger como solución para los mismos el habitual procedimiento Contencioso o de adversario.

   Cada miembro de la pareja se pone en manos de un/a abogad@ y de un/a procurador/a que los representan legalmente y que van a iniciar una serie de intercambios, demandas y contrademandas con el fin de sacar el máximo de ganancia para sus clientes. La batalla y su resultado está puesta en manos de terceros. La historia íntima de la pareja sale a la luz, revelandose secretos mantenidos ocultos durante mucho tiempo que serán utilizados, de forma legítima, por los abogados. Se agudizan las desaveniencias, se eleva la intesidad emocional y se exhiben comportamientos negativos que dañan al otro y a los hij@s.

  El objetivo de las partes es vencer al adversario. Sin embargo ganar el procedimiento no significa resolver el conflicto, ya que las luchas entre ambas partes suelen continuar tras la sentencia judicial, involucrando a l@s hij@s, las familias de origen, entorno cercano (amig@s). La agresividad, las manipulaciones, las represalias y los incumplimientos de convenio son frecuentes y el coste psicológico es muy alto, afectando y dañando a todo el entorno familiar, pero sobre todo a l@s Hij@s.

   La Mediación Familiar ofrece una alternativa menos dañina para resolver este tipo de problemas. La pareja se reune en un espacio neutral, la consulta del/la psicolog@. El/la mediador/a (Psicólog@) ha de ser un/a profesional expert@ en relaciones familiares e interpersonales, en el manejo de conflictos con fuerte carga emocional, con habilidades de negociación y con conocimientos legales; y ha de trabajar en equipo con el/l@s abogad@s.

   En la Mediación el papel principal lo tiene la pareja. El mediador/a (Psicólog@) pone su saber al servicio de la pareja favoreciendo la postura activa de la misma, ayundandoles a que, dejando a un lado sus problemas interpersonales de pareja y tendencias al abuso, puedan negociar, sin la interferencia de terceros interesados, los puntos conflictivos del Convenio Regulador: reparto de bienes, pensiones, uso de domicilio, custodia de l@s hij@s, régimen de visitas para el padre o madre no custodio, etc. Decidiendo de este modo, por si solos, lo más conveniente para todos los que forman el núcleo familiar..

   Una vez conseguidos los acuerdos mediados, la pareja puede tramitar su separación o divorcio legal por via consensual, acompañando a dicha solicitud el convenio regulador que han elaborado conjuntamente. El juez se limitará en estos casos a aceptar la decisión consensuada por la pareja.

Contraindicaciones para la Mediación Familiar

   - Parejas en las que una de las partes presenta retraso mental, psicosis, daño cerebral o caracteropatía severa. En estos casos el/la mediador/a deberá indicar como mejor solución la vía legal clasica, donde el/la abogad@ defenderá mejor y con más fuerza los intereses del más debil.
   - Cuando las dos partes están tan enfurecidas y afectadas emocionalmente que sólo buscan el litigio y la lucha. En estos casos deberán elaborar primero, por separado y con ayuda del/de la psicolog@ sus sentimientos de ira, recuperandose psicológicamente antes de intentar de nuevo la negociación.

La mediación familiar puede realizarse:

   1. Una vez tomada la decisión de separarse y antes de iniciar el trámite legal.
   2. Con el procedimiento legal en marcha, en cuyo caso debe solicitarse un aplazamiento ante el juez para pasar a un procedimiento consensual, y poder así reflexionar y llegar a acuerdos en Mediación Familiar.
   3. Despues de la sentencia judicial, para renegociar acuerdos ya existentes o establecer otros nuevos.

   La Reconcilición conyugal no es el objetivo de la Mediación Familiar. Sin Embargo, excepcionalmente hay ocasiones en las que los acuerdos alcanzados se toman como punto de apoyo para iniciar, con más libertad, un acercamiento de pareja, sabiendo que si fracasan, cuentan al menos con el marco de estabilidad relacional que les proporciona ya el convenio establecido. De producirse la reconcilición sería puesta en conocimiento del juez que daría por finalizado el proceso legal (si todavía no está resuelto) o, en su caso, por extinguida la sentencia.

Ventajas de la Mediación Familiar

   1. Acudir a una Mediación Familiar antes de precipitarse en el procedimiento judicial, permite a la pareja analizar y verificar, con la ayuda de un profesional, la viabilidad de otras alternativas. En este sentido,tres de cada diez parejas deciden, al final de las dos primeras sesiones, seguir juntos (Dahan y Theault, 1992); iniciando una terapia de pareja que apoye su camino de reconciliación.
   2. Permite utilizar un mism@ abogad@ y procurador para los dos, abaratando considerablemente el coste económico, y disminuyendo la duración del proceso.
   3. Elimina la figuras del/de la adversari@, del vencedor/a y del vencid@, evitando con ellos posibles represalias y malos tratos, habitualmente dirigidos hacia la mujer y l@s hij@s.
   4. Actua como medida preventiva de los problemas que presentan l@s hij@s como consecuencia de la separación de sus padres, y garantiza los derechos y necesidades de los menores a contar física y psiquicamente con ambos padres aunque estos hayan dejado de ser pareja y busquen salidas y proyectos distintos para sus vidas. En este sentido el Ministerio de Asuntos Sociales desde la Dirección General de Proteción Juridica del Menor favorece la Mediación Familiar considerandola un servicio de protección para los menores.
   5. Asegura la plena autonomía e independencia de ambos miembros de la pareja. Para conseguirlo, el/la Mediador/a impedirá cualquier propuesta de acuerdo que resulte manifiestamente injusta para una de las partes y/o para l@s hij@s.
   6. El 80,1% de las parejas que entran en un programa de Mediación familiar llegan a acuerdos consensuados que les permite tramitar sus sepación o divircio por vía amistosa. De estas parejas, el 90,3% Cumplen Todos los Acuerdos plasmados en el convenio regulador (Bernal, 1995).